Patxi Puñal: "El fútbol nunca va a morir, pero tendrá que bajar el pistón"

El excapitán rojillo toma la palabra para hablar de todo: la pandemia, el confinamiento, el fútbol y Osasuna

27.04.2020 | 07:41
Patxi Puñal hace ejercicio físico junto a su familia.

Pamplona – El jugador que en más ocasiones ha defendido la elástica de Osasuna (513 partidos oficiales), aunque alejado del fútbol profesional desde hace casi media docena de años, atendió a principios de esta semana la llamada de este periódico y ofreció sus impresiones sobre qué le está pasando al mundo. La entrevista quedó en barbecho porque entre su ejecución y su publicación han pasado muchas cosas –aprobación de las condiciones en las que los menores de 14 años pueden salir a la calle desde ayer, retraso de la fecha para los test de coronavirus a los futbolistas profesionales antes de volver a los entrenamientos y, para rematar, la sentencia del caso Osasuna–, pero Puñal es un referente rojillo al que merece la pena escuchar. En este caso, leer.

¿Cómo se está apañando usted y su familia durante el confinamiento en casa?

–La verdad es que bien. Dentro de lo que cabe somos un poco privilegiados porque vivo en un ático con una terracita. El poder salir a hacer algo cuando hace bueno te da cierta vida. Pero lo que más me está sorprendiendo es cómo se habitúan los críos a situaciones nuevas. Mi mujer sale a trabajar temprano porque tiene una panadería y tiendas que atender y no regresa hasta las cuatro o cinco de la tarde, y yo me quedo con los críos. Se levantan a las ocho y media de la mañana y a las once y media de la noche ando peleándome para echarles a la cama (risas). Ahora somos profesores, cocineros, educadores de tiempo libre... Hacemos de todo, pero a gusto, aunque con la incertidumbre de cuánto va a durar esto y, sobre todo, de qué cambios va a haber en la sociedad y qué va a pasar con las costumbres que teníamos antes.

Habla de sus hijos. ¿Qué le parece la medida de que a partir de este domingo (ayer, para el lector) puedan salir a la calle?

–Creo que nos va a dar un poco de aire, pero vamos a ver si somos lo suficientemente responsables como para respetar las cosas. Todos tenemos muchas ganas de salir, pero, como haya otro repunte o algo parecido, entonces igual sí que se alarga más el confinamiento. Creo que hay que ser cautelosos y tener cuidado, pero que los txikis puedan salir un poco debajo de casa y que les dé el aire en la cara les va a sentar bien, sin duda.

¿Son los pequeños conscientes de lo que está ocurriendo?

–Sí, desde luego. Hay cosas que puedes explicar, pero no es sencillo explicar otras que realmente ni tú mismo llegas a entender. A veces se empiezan a hacer sus composiciones de las cosas y hacen preguntas complicadas, y luego están las tonterías que se escuchan por ahí, pero vamos toreando la situación como se puede.

¿Es necesario elegir bien la información que se consume?

–Pero eso siempre. Por ejemplo, aquí, si te quieres enterar de algo, hay que leer los dos periódicos y luego sacar tus conclusiones. Además, con tanto WhatsApp y tantas redes sociales, hay que procurar tener un buen filtro de información para poder sacar alguna conclusión buena de todo esto.

Dice que se ocupa de sus hijos mientras su pareja sale a trabajar. ¿Cuál es su situación laboral en la actualidad?

–Antes de que estallara la pandemia de coronavirus llevaba como cuatro o cinco meses sin trabajar, porque iniciamos un proyecto en CNAI, en la Ciudad del Transporte, e hicimos un alquiler con opción a compra a un grupo madrileño.

Así que sale poco de casa...

–Cada cierto tiempo salgo unos tres cuartos de hora, lo que me cuesta hacer la compra en el supermercado cada dos o tres días y comprar el pan. Lo demás, casa, casa y casa. Es lo que hay.

¿Hace deporte?

–Tengo un rodillo en casa, que no es muy entretenido, pero es lo que hay. Luego he de reconocer que hice alguna pequeña trampilla de subir y bajar escaleras, pero lo prohibieron. Vivo en un sexto y subía y bajaba las escaleras corriendo 20 veces. Iba con papel y boli y cada vez que llegaba arriba marcaba un palo.

Hay que tirar de ingenio...

–Sí, aunque tampoco hay mucho que ingeniar. Por suerte pude conseguir un rodillo, que ahora mismo es como conseguir oro (risas), y así sudas y te evades un poco.

Toca hablar de fútbol. ¿Qué cree que va a pasar con la Liga?

–No lo sé. Es la misma incertidumbre que tenemos con qué va a pasar y cuánto va costar volver a esa normalidad en la que tenemos todo estructurado para esta sociedad de consumo. Si esto va a dejar de ser así, va a haber mucha gente que no va a tener para consumir porque no tendrá trabajo. Y si el poder adquisitivo y la sociedad cambia, el fútbol también ha de cambiar mucho. Creo que no volverá a ser lo que era, pero no lo sé. Por supuesto que el fútbol nunca va a morir y siempre habrá fútbol, pero el futbolista seguramente será otra cosa. Y por supuesto que los emolumentos y todo el dinero que está moviendo el fútbol serán la mitad. Entiendo que lo que pase con el fútbol irá en proporción con lo que pase con la sociedad. Entiendo que el fútbol tendrá que bajar el pistón muchísimo.

Todo apunta a que los partidos, de jugarse, serán a puerta cerrada...

–Seguro, pero dejando a un lado la enfermedad y teniendo en cuenta, como decía alguno, que el fútbol es lo más importante de lo menos importante, sí que es cierto que lo que más se echa en falta estando en casa encerrado es el fútbol, poder ver un partido. Es que no hay otra cosa en la tele. Jugar a puerta cerrada nada tiene que ver con lo que estábamos acostumbrados, pero por lo menos tendremos fútbol. No sé cómo lo harán, pero creo que al final sacarán la Liga adelante.

Por lo que dice, vaticina un verano con mucho fútbol en televisión.

–No sé qué opinarán los actores principales, que son a los que les toca estar ahí al pie de cañón, pero para mí será una buena noticia tener fútbol en verano cada dos o tres días. Mi mujer seguramente no estará tan contenta (risas), pero tener un partido en la tele casi todos los días o cada dos puede ser una maravilla.

También se ha especulado con la posibilidad de cancelar la temporada de forma definitiva. ¿Cómo ve esta opción?

–No lo sé. Hagas lo que hagas va a haber alguna injusticia para alguien y cada uno tendrá sus motivos para quejarse.

Resulta complicado ponerse en el lugar de la persona a la que le va a tocar decidir.

–Sin duda, porque es difícil ser justo y porque hay mucho dinero en juego en cuanto a todo, en cuanto a lo que es puramente fútbol, pero también en cuanto a patrocinadores, televisiones, gente que ha invertido mucho dinero ahí... Ahora hay que dar salida a las cosas y, si no, habrá problemas por todos. Supongo que quien tenga que decidir recibirá muchísimas presiones, más las que él mismo se ponga.

También toca hablar de Osasuna. ¿Cómo ha visto al equipo hasta el parón?

–Bien. Ya superó ese primer sofoco después de la lesión de Chimy, porque Osasuna ha seguido haciendo las cosas bien después. Es cierto que le estaba costando ganar partidos, pero los estaba sacando adelante y el equipo estaba en una buena línea, demostrando que no iba a tener problemas para terminar la temporada en unos puestos mucho más que dignos.

El protagonista

Nombre. Patxi Puñal Martínez.

Edad. 44 años (6/9/1975).

Lugar de nacimiento. Huarte.

Trayectoria. Debutó como futbolista profesional con Osasuna el 15 de junio de 1997, en el último partido de Liga de Segunda División de la temporada 1996-1997 y en el que los rojillos empataron en Ipurua contra el Eibar (1-1). Tras alternar el primer equipo rojillo con el filial en la campaña 1997-1998 y ganarse una ficha con los mayores en la 1998-1999, en la 1999-2000, después de jugar solo cuatro partidos, salió cedido al Leganés hasta el verano de 2001, desde donde regresó a Osasuna para iniciar un periplo de 13 cursos consecutivos en el club y en Primera hasta su retirada, el 18 de mayo de 2014, coincidiendo con el descenso rojillo a Segunda.

Familia. Vive en Huarte con su pareja, María, y sus dos hijos, Oihan, de 7 años, y Nikole, de 6. "Sus cumpleaños son el 4 y el 16 de junio y no paran de preguntar si van a pasar ese día encerrados", revela Puñal.

"Ahora somos profesores, cocineros, educadores de tiempo libre... de todo, pero lo toreo bien"


"Hagas lo que hagas con la Liga va a haber alguna injusticia y cada uno tendrá motivos para quejarse"