El barrio de la Rochapea, el más poblado de Pamplona con más de 27.000 residentes, contará con un segundo centro de salud para la atención primaria.
El primer paso para que el proyecto sea una realidad se ha dado este jueves en el salón de plenos del Ayuntamiento de Pamplona, donde se ha aprobado una iniciativa para la cesión de una parcela al Gobierno de Navarra para que construya otro centro de salud en la Rochapea.
La propuesta ha sido presentada en el Pleno por el grupo municipal socialista, que ha contado con el respaldo adicional de de EH Bildu y Contigo-Zurekin, mientras que UPN, PP y Geroa Bai, socio en el equipo de Gobierno, se han abstenido.
El concejal del PSN, Xabier Sagardoy, ha sido el encargado de defender la iniciativa, que “responde al fuerte crecimiento demográfico del barrio y busca reducir la presión asistencial del actual centro de salud”.
El argumento es que la población del barrio ha pasado de 16.000 habitantes en 1991, cuando se construyó el centro de salud, a casi 27.000 personas en la actualidad, lo que sitúa a la Rochapea como la zona básica con el mayor número de usuarios de Navarra.
Sagardoy ha comentado que la promoción de viviendas prevista incrementará todavía más la población y que el actual centro de salud no dispone de espacios destinados a psicólogos y fisioterapeutas, lo que ha generado quejas, reclamaciones y movilizaciones vecinales.
Ha recordado que el centro de salud de la Rochapea ha sido el que mayor número de reclamaciones ha registrado en la ciudad en los últimos tres años, con más de 500 quejas acumuladas.
En 2023, por ejemplo, se contabilizaron 199 reclamaciones, lo que representó el 31% de las que se presentaron en Pamplona ese año, mientras que en 2024 fueron 163 (24%) y 142 (23%) en 2025.
“Aunque las reclamaciones han descendido ligeramente, el peso relativo sigue siendo elevado, lo que evidencia problemas persistentes de accesibilidad, organización administrativa y saturación asistencial”, ha indicado el representante socialista.
A continuación ha tomado la palabra Endika Alonso, de EH Bildu y concejal de barrio, quien ha apoyado la propuesta aunque ha asegurado que la prioridad son los recursos y reconoció que faltan trabajadores sanitarios.
Sobre la atención primaria en el barrio se refirió a las movilizaciones del vecindario para pedir mejoras en el centro de salud y confirmó que hay propuestas para mejorar el servicio que presta a los ciudadanos.
Por parte del PP, Carmen Alba ha dicho que la propuesta es una "venta de humo" y ha señalado que lo más importante es que funcionen mejor los centros de salud y mantener la plantilla de médicos. "Los MIR no se quedan en Navarra porque las condiciones no son buenas" ha comentado la concejala popular, quien ha presentado una enmienda que no ha sido aceptada.
"Si el Gobierno de Navarra quiera hacer un segundo centro en la Rochapea que lo diga y entonces le cederemos la parcela que necesite”
La voz discrepante ha procedido de Geroa Bai, cuyo portavoz Javier Leoz ha desvelado que el Departamento de Salud tiene otras prioridades antes que hacer un segundo centro y que la necesidad es mejorar su atención. “No creemos que sea el Ayuntamiento de Pamplona quien deba decir al departamento de Salud lo que debe hacer. Si el Gobierno de Navarra quiera hacer uno que lo diga y entonces le cederemos la parcela que necesite” ha explicado el concejal de la formación progresista.
En su réplica, Leoz ha asegurado que si la presidenta María Chivite y el consejero de Hacienda José Luis Arasti ponen los 10 millones que costará el centro se hará.
Cristina Ibarrola, de UPN, ha comentado que el problema en la Rochapea son las listas de espera y los inconvenientes para coger citas, mientras que Txema Mauleón, de Contigo-Zurekin, ha defendido la propuesta del segundo centro de salud al entender que supondrá una mejora asistencia para el vecindario. "Hay mucho que mejorar en la actual infraestructura y eso requiere recursos".
Expediente Donapea
Además, el Pleno ha procedido a la aprobación provisional de la modificación estructurante del Plan Municipal de Donapea. Han votado a favor todos los grupos municipales.
Se trata del último trámite municipal de esta modificación que sienta las bases previas del futuro desarrollo urbanístico de este nuevo barrio al sur de la ciudad, con una previsión de 5.000 viviendas, de las que la mitad serán protegidas, zonas verdes y nuevos servicios.
La aprobación definitiva le corresponde al Departamento de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra y, tras ello, será necesario la redacción y tramitación de un Plan Parcial que ordenará con detalle el nuevo desarrollo. Con este último trámite, está previsto que el 25 de febrero se inicie el proceso participativo.
Tras la alteración de términos municipales de Pamplona y la Cendea de Galar, aprobada en 2023, la modificación del planeamiento general de Pamplona elimina los suelos que han pasado a formar parte de la Cendea de Galar y establece las determinaciones urbanísticas necesarias en los nuevos suelos incorporados a Pamplona.
Una vez aprobada la modificación, donde se establecen las bases del futuro barrio de Donapea, será necesario la redacción y tramitación de un Plan Parcial que ordenará con detalle el nuevo desarrollo.
El concejal de EH Bildu Joxe Abaurrea ha destacado la importancia del paso dado.“Es una apuesta por el futuro, es decir, Donapea no es un barrio más. En Donapea nos jugamos algunas cosas importantes para el futuro de la ciudad”.
“Un expediente fundamental para la ciudad”. Así se ha manifestado el concejal socialista Xabier Sagardoy, que ha enfatizado la necesidad de nuevas viviendas. Juan José Echeverría, concejal de UPN, se ha quejado de la lentitud del expediente y ha asegurado que el anterior equipo de Gobierno lo había dejado casi finiquitado. “No habrá grúas hasta 2035” ha sido su pronóstico con el inicio de las obras.
Javier Leoz, de Geroa Bai, ha señalado que es “buen día para la ciudad y paras los jóvenes que necesitan vivienda, aunque proyectos así llevan su tiempo”.
Críticas a la política migratoria de Donald Trump y el ICE
Durante el Pleno también se ha aprobado una iniciativa para condenar la política inmigratoria de EEUU y las actuaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que solo en el estado de Minnesota ha causado dos muertes en las últimas semanas.