"La inflamación es una respuesta de nuestro cuerpo frente a algo que considera un ataque. Nuestro sistema inmunitario manda células a la zona donde se está ocasionando el daño para defenderla. Cuando notamos un golpe en el brazo esa zona se va enrojeciendo, amoratando y eso significa que se está produciendo una inflamación aguda. Cuando el problema se soluciona, nuestro cuerpo se desinfla poco a poco. Es una respuesta del cuerpo, necesaria y buena.", así es como la nutricionista Sandra Moñino hacía referencia, en una entrevista concedida a este medio, al término inflamación.

Una respuesta del cuerpo, necesaria y buena, que puede volverse en contra

Pero su relato no se quedaba ahí. "El problema viene cuando nos exponemos a algún alimento que no nos hace bien, por ejemplo, el azúcar. Si tomas exceso de azúcar tu cuerpo se inflama porque ese alimento no te está haciendo bien. Si lo tomas en un momento puntual la inflamación vuelve a su sitio y ya está. El problema es cuando lo tomamos de forma recurrente. Si estamos mucho tiempo expuestos a factores de alimentos que nos generan inflamación, se provoca una inflamación crónica intestinal", añadía la experta.

"Para la receta más antiinflamatoria que existe solo hace falta un producto", según un nutricionista

Con más de 790.000 visualizaciones y más de 12.000 me gustas, la publicación de la nutricionista Sandra Moñino, con nombre de usuario @nutricionat_ y que cuenta con más de 957.000 seguidores en Instagram y más de 218.000 en TikTok, no ha dejado a nadie indiferente. En ella, el la experta y también creadora de contenido explica que "Para la receta más antiinflamatoria que existe solo hace falta un producto".

Te puede interesar:

"Boquerones en vinagre. El boquerón es uno de los pescados más nutritivos que hay junto con las sardinas. Contienen omega 3 del bueno bueno y siempre suelen ser salvajes. Una de las cosas que más me gusta es que también es de los pescados más baratos. Conservación: pueden durar hasta 1 mes semana en la nevera. Preparación: Tira de la cabeza del boquerón y te llevarás la raspa central… separa en dos. Una vez separados, lavamos cada lomo con agua y lo secamos en un papel de cocina, colocándolos uno al lado de otro en un plato hondo. Los cubrimos con agua fría y unos cubitos, y los dejamos 2 horas en la nevera para que se desangren y blanqueen. Los enjuagamos y los secamos en papel de cocina. ¡Ahora es el momento de cocinarlos! Lo vamos a hacer con vinagre y sal en escamas o gruesa. En un recipiente de cristal vamos formando capas. Primero una de boquerones (con la piel hacia arriba), cubrimos de vinagre de manzana (yo he utilizado sin filtrar y con la madre) y de sal gorda y así sucesivamente. Los dejamos en la nevera 1 día aproximadamente (miramos que se pongan blancos). ¡Ahora es el momento de matar el bicho! Los congelamos 5-6 días (puedes hacerlo en el propio vinagre). Descongelamos en la nevera (para no romper la cadena del frío), los lavamos de nuevo, secamos en papel de cocina y en el plato donde quieras presentarlos, los vamos colocando en fila bien secos. Añadimos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, perejil y ajo (yo le puse ajo molido como especia porque me sienta mejor). Ahora ya puedes comerlos como más te guste...", explica de manera detallada la nutricionista.