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'Peridis': "Murió mi hijo y me puse a escribir como loco"

'El corazón con que vivo' es el último premio Primavera de Novela 2020. Un libro muy especial que Peridis se puso a escribir poco después de la muerte de su hijo. Ganó el certamen de Espasa y la historia quedó confinada... hasta que al fin ve la luz.

28.08.2020 | 20:06
José María Pérez, Peridis, un hombre que vive la cultura con pasión y devoción.

Nunca esperó que un libro suyo estuviera rodeado de tantos acontecimientos. Contar su historia le sirvió a este arquitecto, dibujante y divulgador de la historia del arte para despejar su estado de ánimo de la angustia y el sufrimiento en el que estaba sumido por la muerte de su hijo, pero llegó el confinamiento y el libro no pudo presentarse en la fecha prevista. También estuvo ingresado por coronavirus, e incluso pensó que no superaría la enfermedad: "Estaba ingresado y pensaba que si moría, esta novela tendría un valor superior. Lo digo en broma", señala riendo y con todo el sentido del humor posible en estas circunstancias. Dice que ha querido contar una historia real retrocediendo en el tiempo y yendo al norte de Palencia, la zona en la que creció, en tiempos de guerra civil. Una historia que habla de la difícil convivencia entre la gente de un bando y otro tras terminar la contienda. La sinopsis dice así: "En la romería del día del Carmen en el pueblo de Paredes Rubias, Esperanza se encuentra con Lucas, recién licenciado en medicina y con ganas de hacerse un lugar en el mundo. Tienen toda la vida por delante y el convencimiento de que están llamados a ser los dueños de su destino. Y sin embargo... Dos días más tarde de aquel baile, la guerra irrumpe violentamente en el pueblo, sembrando la destrucción y el odio entre sus gentes. Las familias de los dos jóvenes están en bandos enfrentados y Gabriel, el hermano de Lucas, es hecho prisionero y condenado a muerte. En medio de esa desgracia, un gesto tan valiente como inesperado tendrá un valor trascendental".

¿A dónde nos lleva El corazón con que vivo?
A una historia amasada en la infancia. Es una historia real que ocurre en un pueblecito en el norte de Palencia, zona republicana cuando el resto era nacional. En esta zona hay dos familias de médicos que ejercen en dos pueblecitos de menos de cien habitantes. Los dos médicos han estudiado juntos en Valladolid, han hecho las prácticas juntos en Valdecilla (Santander) y están juntos en la orla. Uno es falangista y el otro republicano.

¿Y sin embargo amigos?
Exacto. El falangista tiene tres hijas falangistas y el republicano tiene un yerno que es el alcalde del pueblo y un hijo, también médico, que tiene un cargo importante en el ayuntamiento. Son amigos, vecinos y compañeros de estudios y profesión hasta el golpe militar de 1936, cuando pasan de ser amigos a enemigos a muerte.

¿La política por encima de la amistad de toda una vida?
Es lo que suele ocurrir en muchos casos. En este se tienen que significar ante la nueva situación. Unos ya están significados porque están al frente del ayuntamiento y han defendido a la República, y de ahí viene el llanto y crujir de dientes. Les pasa de todo. Un consejo de guerra, depuraciones, multas, expropiaciones y en definitiva, toda una serie de sufrimientos, desgracias y penalidades. La guerra se va alejando y la protagonista le dice al jefe que lleva el mando: Digo Antonio que esta guerra acabará algún día y que vosotros, los militares, os iréis y nosotros seguiremos en el pueblo y tendremos que convivir, ¿no? Estas frases son la esencia de la novela.

"No es una novela de la guerra"


Algo que sucedió en casi todos los pueblos en el transcurso de aquella guerra.
En la mayoría, y muchos tenían pocos habitantes. No es una novela de la guerra, es sobre lo que supuso la guerra en algunas comunidades de vecinos. Para mí es muy importante el punto de vista de la gente normal de un pueblo que se vio inmersa en aquella desgracia enorme que fue la guerra civil. Una vez terminada mucha gente tuvo que aprender a vivir con rencores, con odio, con distancia, y en definitiva con mucho dolor.

¿Se ha superado ese dolor?
En muchos casos, no, pero en otros el tiempo ha extendido una capa y ha suavizado las rencillas.

¿Conocía a las familias?
Sí, y siempre pensé que una de ellas tenía una novela.

¿Por qué ahora?
Se acercó a mí un viajero en el AVE, en el trayecto de Madrid a Santander, me saludó y al identificarse le dije: Tu familia tiene una novela. Él me dijo: Escríbela. Y entre lo que me contó él, los documentos del consejo de guerra, mi memoria de infancia y lo que me han ido contando a lo largo de mi vida surgió esta historia.

¿Una novela de buenos y malos, de perdedores y ganadores? ¿Una historia sobre el odio?
No, una novela que espero que sea emocionante y resulte un canto a la convivencia, que refleje lo que vivieron muchas familias en una época determinada.

¿En qué está ahora Peridis?
Tengo un vacío, pero un vacío muy grande, así que entre manos no tengo nada. Yo hacía novelas históricas. Todo el mundo sabe que soy un amante del románico, hice las series de televisión sobre este periodo, y en su día me apeteció contar como eran las gentes que construyeron el mundo durante el tiempo en el que el románico estaba en auge. Estaba ya un poco de vuelta de darle vueltas al medievo y quizá por eso me metí con esta novela que me salió al paso en un momento difícil de mi vida.

"Murió mi hijo y me puse a escribir como loco"


Acababa de perder a su hijo.
Y no sabes cómo duele, tenía 28 años. Murió mi hijo y me puse a escribir como loco quizá para no volverme loco. Este es un libro que dedico a mi hijo Froilán. Creo que fue un acierto ponerme a escribir y no consumirme a mi edad en un duelo interminable.

Pues dicen que es bueno pasar el duelo...
Sí, pero cada uno lo pasa a su manera. En mi caso fue cambiar sufrimiento por creatividad y fue un gran acierto. Ya sabes que las heridas se curan, cicatrizan o se cierran en falso. Uno nunca olvida un hecho como este, ni falta que hace, porque forma parte de tu vida. Lo llevas contigo siempre, pero has cerrado la herida. Es algo que nos pasa a todos de una manera u otra.

No habrá espectadores que no hayan visto u oído hablar de La claves del románico, una serie que emitió TVE. ¿Por qué le atrae tanto este periodo cuando el gótico es mucho más espectacular en arquitectura?
Por eso, porque es menos grandioso y espectacular. El románico es mucho más personal, es más íntimo, más cercano. Es un arte para los sentidos. Tú ves en el paisaje una colina o una serie de colinas y dices: ¡Qué bonito! Pero si encima de ellas hay una iglesia o una ermita románicas, te das cuenta de que es un paisaje trascendental. La gente que las construyó se hizo las preguntas trascendentales: ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? Y crearon espacios para la celebración, para el bautismo, para el matrimonio, para despedirte cuando te mueras€ No hay lugar más precioso para casarse que una iglesia o ermita románica.

¿El gótico muestra más la soberbia de la humanidad?
Es una forma de verlo, pero lo que demuestra es el progreso al que se llega a fuerza de repetir modelos y al intentar que las sociedades se adaptaran a las ciudades. En la época del románico había algunas ciudades, pero eran pequeñas. Esas ciudades crecieron con el comercio y la industria y necesitaban espacios mayores. A la vez se quiere ser más grande que el de al lado. Me gustan mucho las catedrales, que son la cumbre de la humanidad, pero no me emocionan; me impresionan, me anonadan, me asombran, mientras que una iglesia románica sí me emociona, me encanta, veo la ingenuidad. Es la arquitectura balbuceante de unos canteros del lugar.

¿Sería posible reeditar programas como Las claves del románico?
Ay. ¡Qué cosas me preguntas! Claro que sí. Además, no tendría que ser las claves del románico, podrían ser las claves de otras cosas, pero no me han llamado para hacer algo similar. Sería un sueño, y también un milagro.

¿Le sorprendió que le llamaran en su día?
No lo hicieron, fui yo con la idea y con el patrocinio. Lo puse en bandeja. TVE te pedía que si tenías una idea la presentaras, también con el patrocinio, pero eso era un riesgo, y cuando llegó la crisis se acabaron los patrocinios.

Otro de sus series documentales fue La luz y el misterio de las catedrales.
Sí, y fue una pena esa serie. Iban a ser 28 episodios, hicimos los siete primeros y ya no hubo más.

¿Por qué se interrumpió el proyecto?
Estaba patrocinada por la Fundación Endesa, estábamos en unos tiempos difíciles y a Caritas le hacía falta el dinero que costaba la serie para dar de comer a la gente que no tenía recursos. Digo que fue una pena porque era una serie que tenía muy buena factura, pero había prioridades más importantes que mi proyecto.

"Me encantan los reportajes de National Geographic"


¿Qué es lo que le gusta ver a usted en televisión?
Me gusta ver formatos parecidos a los que hacía yo. Se hacen muy buenos documentales en televisión, y por ejemplo me encantan los reportajes de National Geographic. Fíjate que aún me gusta ver todo lo que hizo Rodríguez de la Fuente. La televisión tiene unas posibilidades extraordinarias.

¿Se ha destruido mucho patrimonio románico?
Sí, pero aún queda mucho. Es un arte rural muy importante y un gran recurso para recuperar pueblos de la España vacía.

Arquitecto, dibujante de viñetas, escritor€ ¿Quién es José María Pérez, Peridis?
Soy un hombre que siempre ha tenido inquietud por lo que me rodea. Me ha gustado vivir momentos especiales y a lo largo de mi vida los he tenido.

¿Una vida con luces y sombras?
Una vida muy llena. La vida no es vida si no hay luces y sombras, es algo que le ocurre a todo el mundo. Me ha gustado mucho dedicarme a la arquitectura, pero siempre he disfrutado dibujando, escribiendo o preparando programas para televisión. Como en todo, en mi vida personal hay luces, muchas, pero también algunas sombras importantes. Antes hablábamos de la muerte reciente de mi hijo Froilán, y es algo que llevo dentro, un hecho al que intento sobreponerme, pero... 

PERSONAL
Edad
: 78 años.
Lugar de nacimiento: Cabezón de Liébana (Cantabria).
Formación: Se licenció en Arquitectura.
Trayectoria: Es uno de los dibujantes más acreditados, sus viñetas se publican desde hace más de cuarenta años y es su actividad más conocida, aunque él nunca ha descuidado la arquitectura. Se ha volcado en la restauración de edificaciones del románico: catedrales y monasterios. Su pasión le ha llevado a la televisión con uno de los programas que más ha aportado sobre las joyas románicas: Las claves del románico, espacio emitido por La 2 de TVE. También son suyos los espacios Mil años de románico y La luz y el misterio de las catedrales.
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