En casa de la familia Amurrio Guembe

"Tenemos que cuidar la tierra y ser conscientes de lo que comemos"

Ángel Amurrio, Raquel Guembe y sus hijos, Carlos y Lucas, de 16 y 11 años, disfrutan de la naturaleza en la localidad navarra de Lerín. Son los impulsores de 'Entheos: Biodinámica Tierra Viva', una finca-escuela de agricultura biodinámica que cuenta con un alojamiento agroturístico

26.07.2021 | 15:09
La familia Amurrio Guembe dando de comer a sus gallinas.

La familia Amurrio Guembe nos abre las puertas de su casa en Lerín en este número de IN para enseñarnos cómo. Hablamos de Entheos Biodinámica Tierra Viva. Un proyecto que nació en 2011, tras un largo recorrido personal de Ángel Amurrio en busca de una técnica respetuosa con el medioambiente, que recuperase la esencia de la tierra.

Al descubrir la agricultura biodinámica. se mostró abierto a ampliar sus conocimientos de manera autodidacta, junto a su pareja Raquel Guembe. Junto a sus hijos, Carlos y Lucas, se establecieron en Lerín, el pueblo natal de Raquel, en una antigua granja de cerdos que han reconvertido en una finca-escuela especializada en biodinámica, que cuenta con alojamiento agroturístico, y que lleva por nombre 'Entheos: Biodinámica Tierra Viva'. 'En su camino han realizado muchos viajes con el objetivo de aprender y poder aplicar lo que veían fuera en su propio terreno. Pese a todo el esfuerzo, reconocen que se consideran unos privilegiados por poder dedicarse a slo que se ha convertido en su gran pasión.

¿Cuál era vuestro objetivo cuando creasteis Entheos en 2011?

-Raquel: Queríamos dar a conocer que la tierra hay que cuidarla y que tenemos que hacerlo nosotros, los seres humanos. No es tan difícil. Si compras algo de alguien que respeta el medio ambiente es mejor que comprar el producto más barato.

¿Qué es Entheos a día de hoy?

-Ángel Amurrio: Entheos se dedica a la formación y el asesoramiento en agricultura biodinámica, y también al agroturismo. Disponemos de un albergue con 22 plazas y nos encontramos en un ludar idílico, entre pinares y un río, perfecto para relajarse y conectar con la naturaleza. (Todo lo que necesitas saber sobre Entheos, situado en Lerín, en la página 9).

-Raquel Guembe: Pueden venir personas de todas las edades que tengan interés por el mundo rural. Hacemos cursos con posibilidad de alojarse aquí durante dure la formación, pero también pueden venir de visita para conocer este paraje navarro y descubrir cómo funciona nuestra finca.

Raquel, Lucas, Carlos y Ángel se divierten en la mesa durante la sesión de fotos. Parece que le empiezan a coger el gusto... Foto: Aida M. Pereda

En tu caso, Ángel, ¿cómo terminas lleganado a este pueblo navarro?

-Ángel: Nací en Vitoria, pero toda mi infancia la pasé en Labastida. Después, en la adolescencia, me trasladé a Haro, en La Rioja, y luego, la vida y el trabajo me han ido llevando de un lado a otro hasta llegar aquí.

¿A qué te dedicabas antes?

-Ángel: Provengo del seno de una familia ganadera por parte de madre y de una familia vitícola por parte de padre, de la bodega Amurrio Bastida, en Labastida. Tuve una empresa de servicios agrícolas, de movimientos de tierra y maquinaria. Y ahí fue donde tuve la oportunidad de conocer la tierra al completo, sobre todo en lo que a preparación de viñedos se refiere. Después, cultivé el viñedo familiar y llegué a elaborar mi propio vino hasta que en 2015 nos trasladamos aquí a Lerín y creamos esta finca basándonos en las técnicas de la agricultura biodinámica.

¿Cómo has aprendido el oficio agrícola-ganadero?

-Ángel: A mí la tierra me apasiona y soy una persona autodidacta que ha ido aprendiendo por su propia inquietud. Cuando decidí dedicarme a la viticultura y ser viticultor, empecé con la búsqueda de la esencia y la pureza que los mayores me transmitieron de la tierra.

¿Habéis llegado a vender vinos?

-Ángel: El viñedo lo tenemos en Labastida y cuando Raquel y yo nos hicimos cargo empezamos a comercializarlo. Ahí, encontré la historia de la biodinámica y me empezaron a surgir inquietudes por lo que yo estaba haciendo en la agricultura. También veo la agresión que se le hace a la tierra y comienza mi búsqueda de encontrar fórmulas mucho más ordenadas para trabajar la tierra. Empecé de manera intuitiva con lo ecológico y con la fitoterapia. Me volví a chocar contra una pared y por casualidad me apareció la biodinámica, hablamos del año 2000 más o menos, y desde entonces me dedico a profundizar en ese tipo de agricultura.

¿En qué consiste la agricultura biodinámica? (Conoce aquí este tipo de agricultura creado por Rudolf Steiner, respetuosa con la tierra).

-Ángel: La agricultura biodinámica es una técnica natural y sostenible que se basa en el uso responsable de los recursos naturales y en el respeto por el medio ambiente.

¿Por qué elegiste esta agricultura?

-Ángel: Es la primera agricultura ecológica que se desarrolla en Europa y, en mi caso particular, desde que lo conocí no he parado de profundizar en ella.

Cuál es la diferencia entre lo ecológico y lo biodinámico?

-Raquel: Lo biodinámico también es ecológico, pero la biodinámica es la primera agricultura ecológica que se da en Europa y se intenta entender la tierra en todos sus sentidos. En el punto más profundo de la biodinámica Rudolf Steiner dice que para que una granja sea un organismo y funcione como tal no tiene que tener nada del exterior. En la biodinámica los alimentos tienen que ser vivos y saludables. Fuera los químicos.

¿Creéis que existe ahora mayor concienciación?

-Raquel: Creo que sí, poco a poco se está instaurando esta preocupación en la sociedad. Es un proceso que todavía va a tardar en asentarse, pero ya está aquí. Tenemos que ser conscientes de lo que comemos.

Raquel, en tu caso, procedes de una familia agrícola-ganadera de aquí mismo, de Lerín.

-Raquel: Eso es, a pesar de nacer en Pamplona, toda mi familia es de aquí, de Lerín, y todas mis generaciones pasadas siempre han sido agricultores y ganaderos. Mis padres tenían rebaños de vacas y de ovejas, por lo que he estado toda la vida mamando este mundo.

¿Estudiaste algo relacionado con el campo?

-Raquel: No, cuando me tocó estudiar tenía mucho interés por el tema social, así como por las minorías excluidas y decidí estudiar Criminología. Ese camino hubiera sido más sencillo... Después de estudiar tenía previsto acceder a l mundo de la Justicia o el Derecho Penal mediante unas oposiciones.

Sin embargo, has optado por seguir la tradición familiar...

-Raquel: Eso es. Mientras estaba estudiando no perdí el contacto con el mundo de la ganadería. Ayudaba a mis padres en la carnicería, hacíamos capeas... y es ahí donde conocí a Ángel. En ese momento igual albergaba aún alguna duda, pero cuando le conocí decidí quedarme en el campo, pues descubrí que ése era mi camino.

¿Dónde os conocisteis?

-Raquel: En Huesca. Fui a trabajar a su empresa, que entonces ofrecía servicios agrícolas. Terminamosestableciéndonos en Haro, en el viñedo de su familia, y empezamos a sacar un vino propio. A partir de ahí, tal y como ha contado, había procedimientos que no terminaban de convencernos hasta que conocimos la agricultura biodinámica.

Raquel prepara unas flores mientras su familia espera en la mesa. Foto: Aida M. Pereda

¿Qué es lo que más te llama la atención de esta técnica?

-Raquel: Que antes no se practicaba en nuestros alreredores y ahora está empezando a conocerse, cuando en Suiza y Alemania llevan más de 90 años practicándola.

¿Recordáis esos inicios?

-Raquel: Fueron duros, porque no encontrábamos información al respecto. Desde el comienzo, la gente se empezó a acercar a ver qué hacíamos y entonces pensamos en montar una empresa. Así, en 2011 creamos 'Biodinámica Rioja Tierra Viva' con el objetivo de ayudar a todas aquellas empresas que quieren poner en marcha la biodinámica.

-Ángel: Sí, pero llevábamos ya diez años practicando este sistema de agricultura en la finca familiar. Al principio, como dice Raquel, fue duro. La biodinámica es un camino de conocimiento. Tienes que conocer bien la tierra y al principio no tener referencias no fue fácil.

¿Cómo habéis aprendido?

-Ángel: Hemos ido a Francia, Suiza, Alemania o Austria a ver cómo lo hacían ellos en primera persona y después comenzamos a documentarnos para empezar a hacerlo nosotros. Aun así, los proyectos del este de Europa tenían el inconveniente de que como la climatología de ellos no es igual que la nuestra, pues no nos servían como referencia.

-Raquel: Si bien es cierto que, al final, el aprendizaje te lo dan los experimentos, el prueba y error de lo que tú haces en tu cultivo.

¿Cómo es el camino que habéis seguido desde 2011 hasta hoy?

-Raquel: Empezamos con la viticultura pero poco a poco hemos ido abarcando otras áreas.

-Ángel: Hoy en día nos dedicamos más a la fruticultura y la horticultura, pero también estamos trabajando ahora en la producción de carne de forma sostenible.

-Raquel: Cuando empezamos a crecer y a salir a muchos sitios, decidimos quitar de nuestro nombre la palabra 'Rioja' para hacernos más internacionales. Ahora tenemos clientes en toda España, pero también en el extranjero: en Paraguay, México, Portugal€

Habéis viajado mucho para aprender sobre la agricultura biodinámica, así como para ayudar a que otros la creen. ¿Recordáis algún viaje especial?

-Ángel: En Querétaro, México, estuvimos colaborando en una finca vitivinícola muy bonita. Allí nos ven como personas mucho más avanzadas en el ámbito de la viticultura, ya que ellos tienen una cultura muy joven con respecto a la producción de vino. Estaban muy abiertos a aprender. (Visita la ciudada mexicana de Santiago de Querétaro en la página 14)

¿Dónde habéis aprendido más?

-Ángel: Bueno, en realidad mi crecimiento es muy completo gracias a que me he movido por el mundo. Vuelvo de todos los sitios con mucho más de lo que doy. No podría quedarme con un sitio en concreto en estos diez u once años que llevo viajando.

Hablando un poco de vuestros dos hijos, Carlos y Lucas, de 16 y 11 años respectivamente, van a un colegio de pedagogía Waldorf a las afueras de Vitoria.

-Raquel: Así es. Les llevamos todos los días al colegio Waldorf de Trocóniz. De la misma manera que nosotros intentamos cuidar la tierra y nuestra alimentación, decidimos buscar cómo poder transmitirles esa filosofía desde pequeños. Queríamos una educación donde cada niño pudiera mostrar lo que lleva dentro. Trabajan mucho con el sentimiento y con la voluntad de hacer cosas. (Todo lo que debes saber sobre la pedagogía Walrdorf aquí)

¿Qué importancia tiene de nuevo Rudolf Steiner en este tipo de pedagogía?

-Ángel: Él es el fundador de este sistema. Habla de los puntos, momentos, disciplinas o escenarios en los que se encuentra el ser humano a lo largo de su vida en el mundo físico- material. Reconoce tres partes, que son: lo neurosensorial, lo rítmico y lo metabólico, el pensar, el sentir y el actuar. Entonces, en la pedagogía Waldorf, que consiste en el desarrollo del ser humano, se empiezan a estimular esas tres partes que decía Steiner. De los 0 a los 7 años se trabaja mucho en la historia del trabajo, en la enseñanza por medio de la voluntad. Y a partir de los 7 años se estimula la parte rítmica. La voluntad adquirida en esta edad hace que cuando sean mayores desarrollen lo que realmente va con ellos mismos.

¿Por ejemplo?

-Carlos Amurrio: Yo no estaba a gusto en el colegio en el que estaba antes y ahora, la mayor diferencia que noto, desde que entré aquí hace dos años, es que a cada uno le exigen hasta donde puede llegar. Por ejemplo, en asignaturas que no se me dan muy bien, como inglés, por ejemplo, me exigen menos que en matemáticas o física, que se me dan bien y por eso me exigen muchísimo más. Es decir, en base a lo que eres bueno, te exigen más o menos.

En tu caso, Lucas ¿cómo llevas el cambio?

-Lucas Amurrio: Muy bien. Aquí nos ayudan a fomentar la creatividad y se aprende de otra manera. Mientras que en un colegio normal te enseñan a dividir a los nueve años, en nuestro colegio nos enseñan durante toda la enseñanza, casi sin darnos cuenta de que lo estamos haciendo.

¿Qué proceso siguen?

-Carlos: Al final del curso estamos obligados a dar la misma teoría en nuestro colegio que en cualquier otro conocido como normal. En la educación normal hay una hora para cada asignatura, mientras que en la nuestra nada más llegar al colegio damos un par de vueltas para despertarnos y estamos dando durante tres semanas dos horas de una asignatura. Eso lo repetimos con todas las asignaturas y así es más fácil quedarse con todo. En este sentido, no se te juntan todos los exámenes importantes en una semana.

-Lucas: También es importante decir que aquí si no lo entiendes te lo explican las veces que haga falta para que lo entiendas. No tienes la necesidad de ir a una academia. Cuando llegamos a Sexto, además de estar en un nuevo curso, nos tenemos que encargar de un nuevo estudiante que ha entrado en Primero. Hay que ayudarles en todo lo que necesiten y enseñarles todo, para que les resulte más fácil integrarse.

¿Cuántos sois en clase?

-Lucas: 16. Primero te cuenta el profesor la teoría y tú escribes en tu cuaderno un resumen con lo que recuerdas. Además tenemos un huerto y vendemos lo que cultivamo. Con ese dinero, pagamos el viaje de final de curso.

¿A dónde iréis este año?

-Carlos: Este año nada, por el COVID, pero otras veces se ha ido a Roma, Alemania€

¿Y cómo lleváis el tema del comedor?

-Lucas: Bien. Tenemos un tipo de alimento para cada día de la semana e intentamos llevar la comida que toca ese día. Además, a la hora de comer lo hacemos en silencio. Aun así, reconozco que al principio de la comida siempre lo intentamos, pero al final terminamos hablando todos (risas).

¿Ya sabéis qué os gustaría estudiar cuando seáis más mayores?

-Carlos: El año que viene tengo que hacer Bachiller. Después quiero ir a la universidad y hacer una Ingeniería en Energías Renovables o Ingeniería Forestal. Después de eso, ya tengo pensado que me gustaría hacer un máster para dar clases en Secundaria.

-Lucas: Yo no lo tengo muy claro. En clase lo que más me gusta es la máquina-herramienta.

¿Qué os gusta hacer cuando tenéis un poco de tiempo libre?

-Lucas: Salir con los amigos a andar en bici por la senda de aquí. La BTT la hacemos por tramos. También me gusta ir a andar al monte o al río y estar allí la tarde o mañana. El año pasado no fuimos mucho a la piscina y nos cogíamos un bocadillo y al río.

-Carlos: Me gusta hacer lo mismo, pero en moto. También me gusta estar con mis amigos y jugar al fútbol.

-Ángel: Pasear por la naturaleza sin distracciones para estar bien conectado a ella es un verdadero placer. También me apasiona montar a caballo e intentaré retomar esta afición en verano.

-Raquel: Nos gusta es vivir sin horario y procuramos tener tiempo libre todas las semanas. Yo hago yoga y Tai Chi y me encantaría tener tiempo para aprender a pintar. Ahora, de vez en cuando, hago cosas con arcilla.

¿Cómo se os pasa el tiempo volando?

-Raquel: Leyendo. Sobre todo con libros de crecimiento personal, como 'El secreto', aunque en verano leo todo tipo de novelas. Os recomiendo 'Mañanas milagrosas' y 'El club de las nueve de la mañana'.

-Ángel: A mí me gusta leer todo lo que está relacionado con la biodinámica, como este libro que tengo entre las manos en el que se habla de las ocho conferencias de Rudolf Steiner sobre este ti`p de agricultura. En mis ratos libres aprovecho para seguir profundizando en este tema.

-Raquel: Es que nuestro trabajo es nuestra forma de vida, así que en realidad no desconectamos nunca.

-Ángel: Sí. Dedicarte a lo que te gusta creo que es un verdadero lujo.

-Lucas: El último libro que me leí fue 'Konrad y las abejas'. Cuenta todo lo que hay que saber sobre las abejas. Antes de ese libro me leí 'Las aventuras de Piti en la Antártida', de Javier Cacho, que vino aquí a Lerín porque todos los años visitan el pueblo científicos porque el cielo de Lerín es muy especial. (Descubre los libros preferidos de Lucas Amurrio en la página 19).

-Carlos: Yo leía antes más que ahora, la verdad. Hace poco me he comprado la trilogía de 'Los asesinos del emperador' y hace poco leí una novela histórica titulada 'Sinuhé, el egipcio'. Me gusta ese género para aprender.

¿Y cuál es vuestro juego favorito?

-Carlos: Cuando nos aburrimos recurrimos a los juegos de mesa. Tengo cuatro cubos de Rubik. Uno es de doce lados. (El cubo de Rubik, un cubo que lleva trayendo de cabeza a muchos desde que se creó en 1974. Descúbrelo aquí).

También soy bueno jugando al ajedrez, ahora está de moda pero yo juego de siempre. El otro día vi una nueva modalidad de ajedrez, el ajedrez cuántico, y ,e gustaría investigar para empezar a jugar.

¿Os gusta ver la televisión?

-Carlos: A mí me gusta ver el fútbol en la tele. Soy del Osasuna y del Real Madrid.

-Lucas: Bueno... somos toda la familia del Real Madrid, reconocedlo (risas). Pero del Osasuna también, ¿eh? Aunque a mí no me gusta el fútbol. Tampoco soy de series ni de películas, pero sí me gusta ver en la tele reportajes de naturaleza y animales y también carreras de Fórmula 1 en DAZN. Los deportes de motor me gustan.

-Ángel: Sí. Solemos ir al circuito de Los Arcos a hacer alguna carrerita. (Conoce el circuito de Los Arcos aquí)

¿Cuál es la última serie o película a la que os habéis enganchado?

-Raquel: A mí me gusta mucho la serie 'Un lugar para soñar'. (La serie basada en la novela 'Virgin River', de Robyn Carr, acaba de confirmar el estreno de su cuarta temporada. Conoce los detalles aquí).

-Lucas: Yo prefiero películas. Me gusta 'Fast and Furious', 'Acorralado', 'Karate Kid', la serie 'Cobra Kai', 'Shooter', 'The Italian Job'€

-Carlos: A mí 'Vikingos' me gustó mucho. Era mi serie preferida hasta que me recomendaron 'Peaky Blinders', que reconozco que es muy buena. Cada temporada es única. La segunda temporada creo que es muy uerte visualmente, aunque la tercera para mi gusto es la peor.

En cuanto a las redes sociales, ¿qué decís ahora que vuestro aita está haciendo vídeos en YouTube?

-Carlos: No me sale en recomendados, así que no lo veo (ríe).

-Ángel: Tenemos un canal de YouTube donde explicamos todo lo que hacemos y desde ahí queremos hacer formación online.

Cambiando un poco de tema y yendo al mundo gastronómico, ¿qué plato diríais que os gusta más?

-Lucas: A mí me encantan las patatas. Fritas, en tortilla de patata sin cebolla, con chorizo... También las lentejas, el arroz, la paella y la pizza. Y de postre natillas caseras o un helado de stracciatella, kinder o yoghurt, que son mis sabores favoritos.

-Carlos: Para mí macarrones con chorizo y de postre un flan bueno de la abuela o sandía.

-Raquel: Un menú ideal serían unos espárragos a la plancha o cualquier verdura de temporada. De segundo un buen cordero lechal de aquí. (Aprende a hacer un cordero lechal al horno y el flan casero de la abuela aquí).

Por otro lado, ¿qué nos podéis decir de los animales que tenéis?

-Ángel: En el proyecto tenemos un corral doméstico para tener animales porque las vacas, cabras y ovejas son muy importantes en una finca como ésta. El estiércol de vaca es lo que más utilizamos para hacer nuestros preparados y fertilizantes y tener cabras y ovejas sirve para que corten la hierba.

¿Qué nos podéis decir del mundo de las plantas? ¿Os gustan?

-Raquel: Para mí las plantas medicinales son maravillosas. Leo mucho sobre eso. Me gusta conocer sus propiedades. Aquí tenemos algunas plantadas y me gusta mucho cuidarlas.

¿Quién es el que mejor se apaña en las labores de la finca?

-Raquel: Todos hacemos lo que toca, pero eso sí, cuando necesitamos un especialista lo llamamos.

Por último, ¿qué diríais que es lo más bonito de Lerín, lo que no podemos irnos sin verlo?

-Raquel: Además de la gente que hay, diría, sin duda, que el balcón de Lerín. Es la zona más alta y desde ahí podéis ver toda La Ribera. (El pueblo navarro de Lerín, un bellísimo manto de estrellas en plena Ribera. Conócelo aquí).


"He dejado el mundo vinícola para crear una finca basada en los principios de la agricultura biodinámica". Ángel Amurrio

  • Nació en Vitoria y pasó toda su infancia en Labastida antes de trasladarse a Haro al terminar la adolescencia. Conoció a Raquel, su pareja, en Huesca, cuando ella fue a trabajar a su empresa agrícola. Tras conocerse, tomaron la decisión de trasladarse a Haro para trabajar en el mundo del vino, área que le resultaba familiar porque proviene de una familia vitivinícola. Tras una larga búsqueda, en el año 2000 se topa con la agricultura biodinámica y, desde entonces hasta hoy, no ha dejado de aprender y enseñar los beneficios de esta técnica.

"Estudié Criminología, pero al final decidí seguir la tradición agrícola-ganadera de mi familia". Raquel Guembe

  • Raquel Guembe pese a haber nacido en Pamplona es de Lerín de toda la vida, de hecho su familia entera es de esta localidad navarra. Estudió criminología, aunque en el camino no perdió nunca de vista el mundo agrícola. No dejó de ayudar a sus padres y en el camino conoció a Ángel en Huesca. Tras esto se trasladaron a Haro a trabajar en el mundo del vino y desde el 2000 están dedicados en exclusiva a la agricultura biodinámica. Asegura que es su pasión y se consideran unos privilegiados por ello.
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