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Villafranca busca más restos de la villa romana de San Pedro

Ayuntamiento y Asociación de Amigos del Patrimonio quieren poner en valor el yacimiento de 1970

Villafranca busca más restos de la villa romana de San PedroAyuntamiento de Villafranca

El Ayuntamiento de Villafranca y la Asociación de Amigos del Patrimonio se han puesto en marcha de forma conjunta para llevar a cabo un proyecto arqueológico que implica la prospección geofísica en la Villa De San Pedro de Villafranca en la finca donde en 1970 se hallaron mosaicos romanos de gran valor histórico y artístico que se encuentran en el Museo de Navarra. La villa es de época tardoromana y data del siglo IV. El objetivo es poder determinar si el yacimiento contiene más restos y más historia de la que entonces afloró y, al mismo tiempo redactar una memoria final con evaluación arqueológica de los resultados, así como de las propuestas para llevar a cabo futuras intervenciones.

Durante la elaboración de este proyecto se ha realizado también un llamamiento a los vecinos y vecinas de Villafranca para tratar de conseguir fotos de 1970 cuando se descubrió la villa.

Una prospección en los terrenos donde se encontraba la villa romana.

La villa y la necrópolis

El yacimiento de la Villa de San Pedro se encuentra al otro lado de la vía del tren con respecto al Polígono Industrial, en el término de La Dehesa, un paraje muy cercano al camping y a la ermita de San Pedro. Todo ese terreno tiene la Protección Arqueológica Integral en el Plan Urbanístico de Villafranca ya que el yacimiento Villa San Pedro y su entorno fue declarado Bien de Interés Cultural, por lo que cualquier actuación requeriría previamente a la concesión de la licencia municipal y resolución favorable de la Institución Príncipe de Viana. Lo únicos usos que se autorizan en la zona son los que “estén ligados con la investigación, conservación, el ocio y la educación de este patrimonio y su entorno natural”.

Además, en mayo de 1987 se constató la existencia de una necrópolis en las proximidades de la ermita de San Pedro de Villafranca, situada a unos 500 metros de la villa tardo-romana. Los arqueólogos que trabajaron en su excavación señalaron que la necrópolis guardaba relación con la villa del siglo IV, “cuya perduración hasta el siglo V o VI es muy probable por los restos arqueológicos aparecidos. El hecho de hallarse en el mismo lugar una ermita dedicada a San Pedro, de origen medieval, parece confirmar la existencia de culto y ritos funerarios durante un largo período de tiempo”.

Mosaico encontrado en 1970 en la villa de San Pedro y que se encuentra en el Museo de Navarra.

Como relataron los arqueólogos en su informe, los trabajos se iniciaron en el lugar donde se había localizado un sarcófago de piedra arenisca, que dio motivo al descubrimiento. En el interior de dicho sarcófago había gran cantidad de huesos, sin ninguna disposición lógica, entre los que se contaron unos siete cráneos. “Estos restos estaban removidos y rotos, ya que la tumba había sido profanada inmediatamente después de su hallazgo”.

Entre los restos óseos se encontró un ungüentario de vidrio como único elemento del ajuar. La segunda tumba descubierta estaba formada por losas sin trabajar, de piedra de yeso. Los restos óseos estaban intactos pero no apareció ajuar. En la tercera tumba aparecieron los restos óseos a 40 cm de profundidad. Por debajo de éstos, a 90 cm de profundidad se encontraron nuevamente restos humanos pertenecientes a individuos jóvenes. Según apuntaron en su informe, los cadáveres debían ser depositados envueltos en un sudario, “como parece demostrar la ausencia de elementos arqueológicos relacionados con el ropaje: hebillas, fíbulas, broches, etc. Serían, sin embargo, transportados en parihuelas o ataúdes porque ha podido detectarse la presencia de clavos en los cuatro ángulos”.