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Osasuna y Athletic se lo reparten todo en El Sadar (1-1)

Los rojillos se adelantan en un gran primer tiempo y sufren el empate en una segunda mitad frente a un rival que estuvo mejor

EN FOTOS | Las mejores imágenes del Osasuna-AthleticOskar Montero

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En partidos como el de este pasado sábado se suele esgrimir la justicia del resultado como uno de los argumentos de peso, y aún se resumen más las peripecias de los noventa y pico minutos significando que todo el mundo se queda contento. Probablemente la segunda afirmación es la menos afortunada, porque nadie quiere empatar y es mejor ganar como sea. Hablar de justicia es resaltar la equidad y por esa senda no se anda tan desencaminado.

Como este sábado. Osasuna y Athletic se lo repartieron todo en El Sadar, los goles, el dominio, uno para cada equipo en cada tiempo, y también agotaron sus fuerzas casi por igual, es decir del todo. En un encuentro muy intenso, disputado a buen ritmo, con esfuerzos generosos de todos los participantes –fue uno de esos encuentros en los que el que no anda espabilado el rival pasa por encima–, Osasuna superó al Athletic en una primera parte excelente, en la que entró al campo con temple y fuerza y en la que puso las cosas en su sitio con el gol de Rubén García.

El gol del centrocampista, en el que el meta internacional del Athletic no anduvo fino a la hora de medir las distancias –Unai Simón sale mal en la foto de esa acción–, pasada la media hora, le dio a los rojillos el premio de unos minutos mejores, con más ocasiones, con fútbol de ritmo y anticipación que borró del campo a sus mejores hombres.

OSASUNA 1

Sergio Herrera; Rosier (Arguibide, m. 85), Catena, Herrando, Javi Galán; Moncayola, Lucas Torró, Aimar Oroz (Moi Gómez, m. 84); Rubén García (Barja, m. 76), Budimir (Raúl García, m. 76), Víctor Muñoz.

ATHLETIC 1

Unai Simón; Gorosabel (Areso, m. 69), Paredes, Vivian, Adama Boiro; Ruiz de Galarreta (Rego, m. 60), Jauregizar; Iñaki Williams (Berenguer, m. 60), Sancet (Robert Navarro, m. 60), Nico Williams (Serrano, m.89); Guruzeta. Goles 1-0, m.34: Rubén García. 1-1, m.72: Guruzeta

Árbitro Jose Luis Munuera (Comité andaluz). Amonestó a Moncayola (m.68), Catena (m.73) y Herrando (m.77) por Osasuna, y a Paredes (m.9), Adama (m.53) y Berenguer (m.73) por el Athletic. VAR Javier Iglesias (Comité Andaluz).

Estadio El Sadar. 22.010 espectadores.

Estuvo solo revoltoso Sancet, comedido Nico Williams, desafortunado su hermano Iñaki, controlado Guruzeta, a pesar del empuje de Ruiz de Galarreta y Jaureguizar. Osasuna anduvo con más chispa en las pugnas y eso se notó en la incomodidad de los rojiblancos. Además del gol de Rubén, los rojillos se habían labrado un buen expediente por las ocasiones de Budimir, Moncayola e incluso en un par de apariciones de Lucas Torró, que campó a sus anchas ante rivales que no le eran capaces de echarle el guante.

El Athletic es un buen ejemplo de rebeldía y mandó mensajes acerca de su peligrosidad y capacidad para la reacción en los lances finales del primer tiempo. Guruzeta en dos oportunidades y Nico estuvieron muy cerca de estropearle la celebración a Osasuna por su reafirmación.

En la segunda parte, el Athletic decidió pasar del interés a la acción y, tras unos lances de comprobación, se quedó con el dominio de la situación. Osasuna se quedó sin caminos por los que avanzar para visitar la portería de Unai Simón –espectador a tiempo completo en el segundo tiempo– y tampoco encontró el modo de quedarse con el balón, a pesar de las buenas maniobras de Aimar Oroz y Jon Moncayola, a los que solo se les puede achacar precipitación. Los cambios le mejoraron al Athletic y Osasuna se estuvo zafando en una más que correcta labor defensiva.

Rosier va cogiendo tono y demostró que solo le falta el vigor completo que ofrece la acumulación de minutos de competición, y en el otro flanco, en el izquierdo, surgió con furia Javi Galán. El lateral debutó a lo grande, aguantando todos los minutos a buen ritmo y demostrando que sabe de qué va el balón y también agotar las bombonas de oxígeno. Los dos centrales, Catena y Herrando, estuvieron al nivel de contundencia que se espera de los defensas de primer nivel. Estaba todo ajustado, con algunos sustos previos, hasta que un error en la medida resultó fatal.

Fueron los centímetros que le robó Guruzeta a la defensa rojilla, eludir el fuera de juego y marcar con veinte minutos de partido por delante. A pesar de que no llegó al mando que exhibió en la primera parte, Osasuna tampoco se sumió en un bajón por el gol en contra y siguió la lucha a brazo partido, pero con precaución y cabeza, que no se trataba de perder el botín por el empuje de la emoción.

Los cambios le dieron algo más de aire y en un toma y daca final todo estuvo a punto de romperse hacia un lado o el otro, con un remate de Raúl y una doble oportunidad de Robert Navarro y Rego en el otro bando.

A los rojillos, en pleno proceso de restauración, el punto les viene bien y mucho más las sensaciones de un equipo que fue combativo y con recursos, más equilibrado y con capacidad de respuesta. Que comienza a ver el camino con más convicción.