Ganadero en Izal y vicepresidente de UAGN, Gonzalo Palacios ha estado siempre ligado al campo. Junto a su primo César mantiene en el Valle de Salazar una explotación familiar de vacuno y equino de carne, continuando una tradición heredada de sus padres y abuelos.
“En casa siempre ha habido ganado y decidimos seguir”, explica. Actualmente gestionan alrededor de 200 vacas de raza pirenaica y 55 yeguas burguete, además de cultivar cereal para alimentar al ganado. “En pueblos pequeños como Izal la ganadería sigue siendo fundamental. Aquí vivimos de esto”.
Además de su trabajo en la explotación, Palacios ejerce como vicepresidente de UAGN, desde donde defiende los intereses del sector en las instituciones navarras, estatales y europeas. “Intentamos dar voz a los problemas del campo y buscar soluciones. A veces parece que el sector primario está lejos de la sociedad, cuando es básico”.
Para él, Auna es una forma cercana de reivindicar el agro navarro. “La idea es unir producción, cooperativas e industria agroalimentaria y transmitir que somos un mismo equipo. Queremos dar visibilidad a nuestro trabajo y que la gente lo valore”.
Jugador de fútbol sala
La conexión con el deporte es natural en su caso. Ha jugado a pala en Oberena y a fútbol sala y fútbol amateur en distintos equipos como Hostal Auñamendi, Iturrauto, Mendira, Bodegas Leyre o Iturrama. “He sido más peleón que técnico”, reconoce entre risas. “Juego de cierre o pívot en fútbol sala y de central o lateral en campo y a veces cuesta más recoger un animal que marcar a un delantero”, bromea. Eso sí, en ambos mundos ve valores compartidos como el esfuerzo, el sacrificio, el trabajo en equipo o la constancia.
Palacios admite además que la falta de relevo generacional es uno de los grandes problemas del sector. “Se van cerrando explotaciones y la gente joven no se anima. Es un trabajo duro, con mucha burocracia y exigencias”.
También le preocupan factores externos como la incertidumbre internacional o acuerdos comerciales como Mercosur, que afectan directamente al campo navarro. “El sector primario acaba siendo moneda de cambio en decisiones que nos afectan mucho”.