Amaya Pérez Zardoya es de nuevo gerente de la EPEL Tudela Cultura después de que el Juzgado de los Social número dos declarara el pasado 1 de diciembre "nulo" su despido llevado a cabo por el alcalde, Alejandro Toquero, en junio de 2024. El tribunal considera probado que dicho despido se realizó en base a “un factor discriminatorio como es la enfermedad”, por lo que condena al Consistorio, que preside Toquero, y que hizo efectivo el despido, a que “readmita a la demandante en iguales condiciones a las que regían con anterioridad al despido” y abone los salarios que dejó de percibir, salvo en el período en el que cobró subsidio por estar de baja.

Dado que el despido se declaró nulo en base a un hecho discriminatorio, la readmisión es obligatoria, implicando la reincorporación inmediata del trabajador a su puesto (en el plazo de tres días) y el pago de salarios atrasados, aunque la parte contratante puede recurrir la sentencia, como así ha anunciado el Consistorio que hará. A diferencia del despido improcedente (donde la empresa elige entre readmitir o indemnizar), la nulidad del despido (por discriminación o vulneración de derechos fundamentales) obliga a la readmisión, salvo excepciones como el acuerdo entre partes o si el trabajador no desea reincorporarse por motivos específicos, como el acoso, en cuyo caso se abonan salarios.

La nulidad del despido (por discriminación o vulneración de derechos fundamentales como es el caso) obliga a la readmisión, salvo excepciones como el acuerdo entre partes o si el trabajador no desea reincorporarse por motivos específicos, como el acoso.

Consecuencias

El Consistorio señaló el pasado jueves que la cantidad a abonar rondará los 50.000 euros, que se reparten por una parte en los “daños y perjuicios” de carácter moral que se le causaron con el cese, por valor de 25.000 euros, a lo que habría que sumar el pago de 147,82 euros diarios desde el día siguiente a su despido en que dejó de percibir el salario, si bien no se abonaría el tiempo que estuvo de baja.

Según han explicado desde el Ayuntamiento “el hecho de que sea nulo significa que no existió por lo que automáticamente ha de ser readmitida en el mismo puesto y mismas condiciones”, por lo que no se puede hablar ya de ex gerente sino de que es la nueva gerente que sustituirá a la que hasta hace unos días era la actual, Amaya Zardoya Lapeña. El Consistorio no ha podido especificar cuándo se va a reincorporar de forma efectiva a su puesto y deberán determinar si tiene días de vacaciones o las condiciones actuales, aunque el sueldo deberá ser el mismo. La situación es tan “sobrevenida” que los servicios jurídicos municipales están estudiando qué opciones hay para actuar laboralmente con la persona que está actualmente en ese puesto, ya que “el puesto es solo uno y es de Amaya Pérez Zardoya”.

La situación es tan “sobrevenida” que los servicios jurídicos municipales estudian qué opciones hay para actuar laboralmente con la persona que está actualmente en ese puesto, Amaya Zardoya Lapeña, ya que “el puesto es solo uno y es de Amaya Pérez”.

La oposición

Pese a que la declaración de despido “nulo” se conoció hace diez días, el equipo de gobierno de UPN no solo no lo había comunicado a la oposición sino que incluso les han negado tener acceso a la sentencia en el marco de la comisión de Cultura, pese a que está en manos ya de los medios de comunicación.

Amaya Pérez Zardoya recibió la comunicación de su cese el 26 de marzo de 2024 a través de una notificación, si bien no se hizo efectiva hasta pasados tres meses, de hecho no entregó las llaves de su despacho hasta el mes de junio de ese año 2024. El 30 de junio de 2024 se anunció el nombramiento de Amaya Zardoya Lapeña como nueva gerente, puesto que ha desempeñado durante 17 meses.