El Proyecto Nailah, el primer proyecto de cooperación técnica directa del Gobierno de Navarra, continúa avanzando en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf (Argelia) como una iniciativa de cooperación que busca algo más que intervenir: pretende construir, poco a poco, un Servicio de Atención Temprana adaptado a la realidad del exilio.

Impulsado por el Servicio de Atención Temprana del Gobierno de Navarra, a través del Departamento de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo, y en colaboración con el Ministerio de Asuntos Sociales de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), el proyecto pone el foco en la infancia y en quienes la acompañan desde los primeros años de vida.

En octubre, un equipo formado por siete profesionales navarras –con perfiles de fisioterapia, psicomotricidad, logopedia y psicología– se desplazó durante dos semanas a los campamentos para dar continuidad al trabajo iniciado en mayo. No se trataba de una primera toma de contacto, sino de un segundo viaje clave para profundizar en la relación con las profesionales locales y con las familias, ajustando los objetivos del proyecto a las necesidades concretas de cada contexto familiar y comunitario.

Un total de siete personas se desplazaron el pasado mes de octubre a Tindouf. Diario de Noticias

Fortalecer lo que ya existe

Uno de los pilares del Proyecto Nailah es la capacitación profesional, entendida no como una formación puntual, sino como un proceso compartido y sostenido en el tiempo. Junto a ello, el proyecto apuesta por la detección temprana de posibles dificultades en el desarrollo infantil, el empoderamiento de personas clave para garantizar la viabilidad del servicio y la creación de redes comunitarias que permitan que el trabajo continúe más allá de la presencia del equipo desplazado.

Con esa mirada, resulta fundamental conocer en profundidad los recursos ya existentes en la zona y reconocer los puntos fuertes del trabajo que las propias profesionales llevan años desarrollando con la infancia.

Durante su estancia, la delegación navarra mantuvo reuniones de planificación y coordinación con representantes del Ministerio de Asuntos Sociales de la RASD, así como con coordinadoras y profesionales que acompañan a las familias tanto en las jaimas como en los centros educativos para niños y niñas con necesidades especiales. Estos encuentros permitieron mapear recursos, compartir experiencias y avanzar hacia un trabajo cada vez más coordinado, con la infancia como eje central.

A petición de las propias profesionales de los campamentos, una parte importante del viaje se centró en la formación. Por un lado, se abordó el desarrollo infantil desde una perspectiva que pone el acento en las capacidades y fortalezas de cada menor, y no en el déficit, con el objetivo de que las profesionales se conviertan en facilitadoras de oportunidades de aprendizaje en su día a día.

Por otro, se impulsó una formación práctica orientada a la confección y reciclaje de productos de apoyo, pensados para mejorar el posicionamiento, la interacción y el acceso al aprendizaje de los niños y niñas, contribuyendo así a una mejora tangible de su calidad de vida.

Sensibilizar y formar

Está previsto que se realicen nuevos viajes al terreno, combinados con trabajo a distancia, para seguir reforzando la sensibilización y la formación en detección e intervención temprana. El primer viaje tuvo lugar el pasado mes de mayo, cuando un equipo de seis profesionales se desplazó a la wilaya de Auserd para iniciar la capacitación, identificar referentes locales y comenzar a tejer redes comunitarias necesarias para sentar las bases de un servicio que aspira a crecer desde dentro y con vocación de permanencia.

Es una de las acciones realizadas bajo el Proyecto Nailah. Diario de Noticias

Sostener los recursos comunitarios para la infancia

A diferencia de otras iniciativas, el Proyecto Nailah no se limita a la financiación, sino que implica la actuación directa sobre el terreno de profesionales desplazados desde la Comunidad Foral de Navarra hasta los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf (Argelia). El objetivo principal es fortalecer los recursos familiares y comunitarios ya existentes para mejorar la calidad de vida de niñas y niños con importantes retos en su desarrollo, así como la de sus familias, en un contexto marcado por el exilio prolongado y la falta de recursos estructurales.

Con un presupuesto inicial de 50.000 euros, el proyecto prevé beneficiar a un número significativo de menores saharauis. Su enfoque parte de la idea de que la atención temprana no puede imponerse desde fuera, sino que debe construirse desde el conocimiento del entorno y el acompañamiento a las profesionales y familias que ya sostienen el cuidado cotidiano de la infancia.

Por ello, la cooperación técnica se articula como un proceso compartido y sostenido en el tiempo, en el que la capacitación profesional, la detección temprana y el empoderamiento comunitario ocupan un lugar central.

La iniciativa surge al amparo del Protocolo de colaboración firmado el 21 de noviembre de 2016 entre el Departamento de Derechos Sociales del Gobierno de Navarra y la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). Este acuerdo expresa la voluntad del Ejecutivo foral de mostrar su solidaridad con el pueblo saharaui y de apoyar iniciativas orientadas a la paz y a la búsqueda de una solución justa para la población refugiada, en línea con los esfuerzos promovidos por Naciones Unidas.

Han colaborado con profesionales y familias insitu. Diario de Noticias

El Proyecto Nailah se inscribe, además, en una trayectoria de apoyo continuado de Navarra al pueblo saharaui. Desde 1992, las instituciones navarras y las organizaciones de la sociedad civil vienen colaborando de forma estable a través de ayuda humanitaria y proyectos de desarrollo, especialmente en ámbitos como la seguridad alimentaria, la salud y la educación.

En este sentido, en 2025 la Dirección General de Protección Social y Cooperación al Desarrollo ha firmado un año más convenios con la Asociación Navarra de Amigos y Amigas de la RASD (ANARASD), por un importe de 489.000 euros, y con la Asociación Navarra de Amigos del Sáhara (ANAS), por 67.500 euros.

El proyecto se desarrolla dentro del marco del III Plan Director de Cooperación al Desarrollo de Navarra, el instrumento que define la estrategia de la cooperación foral. Este plan sitúa el desarrollo humano sostenible como eje central, establece los principios y enfoques transversales que deben guiar las intervenciones y delimita los sectores y áreas geográficas prioritarias.

En este contexto, el Proyecto Nailah se enmarca en la modalidad de cooperación técnica, que el propio plan contempla tanto a través de la acción directa del Gobierno de Navarra como mediante el impulso a otros actores de la cooperación navarra.